Arrancó el año dos mil once, y con el inició se dejan atrás trescientos sesenta y cinco días que nos dejan un sin fin de recuerdos. A mí una vez más el fin de año me arranca una de las personas que me marcaron como ser humano, como persona y me ayudaron a forjar lo bueno que habita en mí.
No voy a escribir un millón de palabras describiendo el impacto que esta persona tuvo en mi vida para no caer en convencionalismos. Lo dejaré en una simpleza que imite como ella lo fue en vida.
Este es un recuerdo para tí… Tía
Rosa Moreno descansa en paz.
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